Archivo para 30 octubre 2013

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Oct
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Ich Bin Kunst

Diana me dijo que escribiera esto así que lo hare lo más corto y rápido posible. Al cabo de que tenía hoy ganas de escribir algo y pues hey este tema es tan bueno como cualquier otro. Se que este tema merece mucho más enfoque y longitud en su trato pero equis yolo. Si quieren seguir con la discusión, háganlo en comentario o por twitter. Whatevz.

Así que, arte. Decir que es arte o que no es, intentar poner cierta lista de cosas que se tengan que ir tachando cada que se cumplen para ver si algo logra serlo o no me parece una manera muy, muy mediocre y retrograda de discutir arte. ¿Es arte un mensaje que transmite el autor CONSCIENTEMENTE? ¿Es técnica? ¿Es social? Todas estas cosas no deben de tocarse de ese modo. Porque el arte no es una lista de cosas.

El arte, si quieren que empiece con pocas palabras, es lo siguiente: Contexto y mensaje.

Empecemos, primero, con lo que muchos se van con la finta. El arte NO es la técnica. Grábense eso. Para nada es técnica. Una persona puede dibujar hermoso o super realista o lo que quiera pero puede tener el trabajo artístico más mediocre, insípido y aburrido del universo. Y eso pasa, seguido. Que alguien sepa dibujar bien o que alguien tenga gran educación musical y sepa mucho de su teoría no lo va a ser mejor artista que otros. Gente podrá preferirlos por su gran habilidad técnica, pero eso no los hace mejor o peor arte que otros. Pero fuera de causar impresión o apreciación de sus habilidades en si, probablemente no causaran nada más.

¿Por qué? Porque, repitiendo lo de hace dos párrafos, el arte es CONTEXTO y MENSAJE. Puede no gustarte. Puedes odiarlo. Puede parecerte esnob, estúpido, lo que quieras. Puede parecerte increíblemente simple también, porque no. Pero si tiene CONTEXTO y MENSAJE, es arte.

Ahora bien, probablemente algunos de ustedes se estarán diciendo ahorita: “ENTONCES SI HABLO ES ARTE???” “ENTONCES CUALQUIER COSA ES ARTE?”. Y pues, en cierto sentido lo es. Tiene contexto, y mensaje. Pero como vimos hace dos párrafos otra vez, una cosa con gran técnica pero con mensaje o contexto soso puede carecer de toda esa impresión posible en el arte. Y al mismo tiempo, imagínense ahora que no solo tiene un contexto mundano y un mensaje aburrido, imagínense ahora que su técnica es mediocre o mala. Ya no tenemos ni siquiera la impresión de OH, MIRA, QUE BIEN LO HACE. Hay oportunidad de llamar a cualquier cosa arte, sí, pero eso es otra discusión completamente diferente. Quedémonos con que cualquier cosa puede ser dicho que es arte, pero mucho sería arte inconsecuente o aburrido.

(Si les interesa esa vía de pensamiento, hermenéutica y sociología del arte. Vamos, edúquense. Lean.)

Bien. Ya dijimos que la técnica por si no es arte, y no es necesario tener buena técnica para ser buen artista, o crear buen arte. Y hablamos un poco sobre contextos y mensajes mundanos. Ahora, hablemos un poco más del mensaje. Mucha gente piensa que una obra de arte inicia como algo que el artista quiere decirnos. Que el mensaje y el contexto, otra vez, son puestos por una persona. Pero adivinen que, papacitos, el contexto y el mensaje pueden ser subjetivos o sociales. ¡ORALE! Esto significa que una cosa hecha sin saber porque por alguien puede convertirse en ARTE. Y tal vez ustedes se imaginen críticos esnobs inflando precio de basura o artistas locos llenando museos con quesos de cabra con pelos humanos injertados. Pero no es necesariamente esto.

Dos ejemplos:

1)      Imaginense a una persona que es muy buena en, no sé, digamos, esos juguetitos para niños del etch and sketch. O esa maquinita donde ponías bulbos de colores y luego lo conectabas y brillaba retebonito. Y en esas cosas recrea obras medievales super fieles a las originales. Y lo hizo simplemente por estar aburrido. Pero luego alguien las ve y las intenta poner en un museo. Si lo hace no es solamente por MIREN QUE BONITA TÉCNICA. A riesgo de sonar esnob o presuntuoso (pero vamos, ESO ES ARTE) es lo que transmite eso. Por ejemplo, la yuxtaposición de la era medieval con la modernidad en un juguete. Cosas así.

 

2)      Hace años, en Vallarta, empece a ver grafitis de un gato por varias partes, desde el centro hasta Pitillal y La Marina. Graffiti con aerosol, no stencil. Cada uno con un número. Encontre el número 13, pero solo encontré 7 de ellos. Algunos difíciles de ver. Y de repente, uno a uno los fue borrando la gente, o el tiempo. El que más duro fue uno en un puente, casi un año. Y no supe verbalizarlo pero eso me llego. Me decía cosas que tal vez el grafitero no pensaba. Cosas que mil estatuas en el malecón, con su técnica y su brillito y su posición turística nunca pudieron decirme.

 

EL CONTEXTO IMPORTA. EL MENSAJE ES DADO, POR TI, POR ALGUIEN MÁS, POR EL ARTISTA. Y ni siquiera tiene que ser buen mensaje. No tiene que ser buena técnica. ¿Pero el contexto? El contexto es mágico. Porque suma estas dos cosas, y miles de otras más, y las enseña en un lugar.

Cuando la gente dice que le disgusta esa nueva banda de artistas o arte que se ve ridículo, que parece no decir nada, que suena pretencioso, estúpido, vacío, les molesta el contexto presentado. El mensaje. Les molesta esa modernidad que se ha ido cultivando desde hace más de cien años que dice que nada tiene sentido y lo aplica en justamente cosas increíblemente subjetivas como el arte, con esos contextos. Y puedes pensar que cagar en una lata no es arte. O que pintar cientos de latas de conservas con una maquina no es arte. O que pintarle bigotes a la Mona Lisa no es arte. Pero todas esas cosas tienen un contexto y un mensaje más fuerte que miles de lienzos con paisajes lindos y técnica impecable.