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May
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Cínicos, o como deje de odiar y aprendí a amar la subversión

Atacante

“Este día, vengo a advertirles de uno de los peores peligros para nuestra sociedad actual. Y no es cualquier mal. Si fuera un ladrón, se le podría dar una reprimenda por su acción. Si no pagara tributo, se le podría dar un escarmiento por su acción. Pero este caso no es como los que he mencionado, ni como la mayoría de los males que plagan nuestra sociedad. Hablare no solo de una mala persona, ni de un acto en concreto, si no de todas las personas que han elegido el camino de la irreverencia y el desprecio hacia todo lo que tiene importancia en nuestra ciudad. Se jactan y mofan de nosotros, los buenos ciudadanos, y si fuera poco, son llamados filósofos, dando mal ejemplo a toda nuestra juventud.

A continuación, enunciare sus mas grandes faltas ante todos ustedes, y explicare porque una persona como esta no debe continuar pregonando su estilo de vida ante los demas.

¿Que es una buena persona? Cuando digo que alguien es un buen cocinero, o un buen pintor, o un buen domador de caballos, nadie igualaría esto con que son buenas personas. En cambio, si digo que alguien es buen ciudadano, todo el mundo sabra, por lo tanto, que esta persona es buena en general, pues la ciudad es su sociedad, y si es buena con la primera, por lo tanto, es buena persona con todos. Obedecer a la ciudad es obedecer a los Dioses, y no hay nada mas loable que esto, ya que son ellos los que nos han dado la vida y las virtudes. Son ellos los que nos protejen del mal y nos guian con sus consejos.

De las personas de las que yo hablo, parece que encuentran su goce en atacar absolutamente todas las partes que hacen de nuestra ciudad lo que es. Hablo de los cínicos, un grupo de personas que deciden vivir solo para ellos, sin pensar en toda la demas gente a su alrededor. Se vanaglorian de no seguir las reglas ni las leyes, de no adorar a ningun Dios y ademas, esto lo hacen pasar como sabiduria.

Hay grandes pensadores en nuestra ciudad, gente que ha pasado su vida en el estudio, verdaderos filósofos y sabios en todo el sentido de la palabra, que ahora son puestos en el mismo grupo que estos criminales. Una manzana podrida hecha a perder a todas las demas, y esto es lo que esta pasando. Gente piensa que estas personas son sabias, y ahora nuestras tradiciones son puestas en duda cada día.

Y no solo hablan en contra de los filósofos y nuestras tradiciones. Se burlan de los gobernantes, de los políticos, de los militares, critican la virtud y alaban la holgazaneria y falta de pudor. Satirizan todo lo que pueden, no dejan nada sin la marca de su burla y su desprecio.

Si no es justo lo necesario para vivir, si no es material, lo vilipendian. Les gusta vivir en la suciedad, como animales salvajes. ¿Acaso no esto demuestra, de forma contundente y conclusiva, su total falta de raciocinio?

Ellos tienen una total falta de respeto por todo. Son terroristas, gente que intenta destruir la ciudad debilitando sus fundamentos mas básicos.

Por eso, le pido a la gente aqui presente, a todos los que tengan una conciencia ciudadana, a todos los que amen el bien y la razón sobre todas las demas cosas. Escuchenme, y no hagan caso omiso de mi plegaria. Todo este grupo de hombres son culpable, y espero que sean tratados como tales.”

Defensor

“Si me permiten, yo defendere a los cínicos. No estoy de acuerdo en todo lo que dicen, pero puedo encontrar ciertas verdades, y no soy yo de las personas que callan ante la verdad cuando esta es atacada. Ademas, creo que ningun cínico verdader intentaria crearse una defensa, mas en vez terminaría peor de lo que empezo al hacer un circo de esta actividad de la ciudad.

En ningun momento se llamo sabio o filósofo el cínico, fue la otra gente quien los ha denominado así. Y esto es por la razón de que no se cierran ante los demas. Les disgusta las convencionalidades que siguen ciegamente la gente, pero no decidiran a quien y a quien no deben compartir su pensamiento. Así, me parece, ellos son mas democráticos que muchos otros maestros y sabios, que solo enseñan a los que tienen las monedas para hacerlo.

Ellos no buscan perjudicar. No buscan herir, robar, tener grandes riquezas o  quitarles la libertad a otros. Sus ataques son ataques mentales, creados para hacer que las personas piensen. Ellos quieren que las personas usen su raciocinio. De cierta forma, buscan crear sabios, de una forma en la que todos tengan oportunidad de llegar a cerlo sin tener que visitar el Liceo.

Y como todo buen sabio, actuan conforme pregonan. No encontraran a ningun hipócrita. Si ven a gente que separa a Venus en una ideal y en una vulgar, elogiando a la primera, en un burdel… ¿Que hemos de pensar de ellos? Si alguien elogia la virtud, pero se viste de forma inecesariamente extravagante, sabemos que no se comporta con moderación, y por lo tanto, no es virtuoso. Pero estas personas nos muestran una forma de vida, algo verdaderamente útil, algo que estan la tierra y no en las nubes.

Se ha dicho que su forma de actuar es mala, pero a mi no me parece. Ellos han cuestionado cosas como la prohibicion del del canibalismo y del incesto. Pero es mas un punto que un deseo de perjudicar a los demas. Aceptar todo, solamente porque sí, es igual a ser un esclavo de por vida. No tienes los grilletes en los pies, sino en la mente. La obligación de cuestionarlo todo, y no dejar nada como hecho irremovible, es un verdadero uso del raciocinio. Seguir tradiciones, por mas buenas que la ciudad digan que son, sin saber porque, es mas reprochable que no seguirlas.

Estas personas no intentan destruir la sociedad. Simplemente, han decidido vivir para ellos mismos. Intentan no volverse esclavoss de nada, ni de otras personas, ni de ellos mismos. Y aunque sus actividades con respecto a las necesidades puedan llegar a ser exageradas, me parecen de las personas mas incorrompibles que viven. Si tienen un deseo, lo satisfacen, pero no se vuelven adictos a ellos. Lo satisfacen para calmarlo. Buscan el goce, si, pero un goce controlado.

No apruebo de todas sus acciones, ni siquiera de todas sus ideas. Pero me parece que, para que una ciudad se mejore, necesita personas como esta. Necesita gente que se pare y diga: “Yo no estoy de acuerdo con esto”. Gente que se mantenga en su sitio, y no sea simplemente una parte del rebaño. Si me lo preguntan, estas personas, los cínicos, mezclan perfectamente el humor con la sanitaria, y eso, me parece, le llega a mas gente que la sabiduria escolástica sofocante que se maneja ahora.

Tal vez no sean grandes ciudadanos, pero no son monstruos destructores como nuestro elocuente amigo quiso hacerlos parecer previamente.

Ellos nos hacen pensar sobre todo, en cualquier momento.”


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