Archivo para 11 mayo 2010

11
May
10

Cínicos, o como deje de odiar y aprendí a amar la subversión

Atacante

“Este día, vengo a advertirles de uno de los peores peligros para nuestra sociedad actual. Y no es cualquier mal. Si fuera un ladrón, se le podría dar una reprimenda por su acción. Si no pagara tributo, se le podría dar un escarmiento por su acción. Pero este caso no es como los que he mencionado, ni como la mayoría de los males que plagan nuestra sociedad. Hablare no solo de una mala persona, ni de un acto en concreto, si no de todas las personas que han elegido el camino de la irreverencia y el desprecio hacia todo lo que tiene importancia en nuestra ciudad. Se jactan y mofan de nosotros, los buenos ciudadanos, y si fuera poco, son llamados filósofos, dando mal ejemplo a toda nuestra juventud.

A continuación, enunciare sus mas grandes faltas ante todos ustedes, y explicare porque una persona como esta no debe continuar pregonando su estilo de vida ante los demas.

¿Que es una buena persona? Cuando digo que alguien es un buen cocinero, o un buen pintor, o un buen domador de caballos, nadie igualaría esto con que son buenas personas. En cambio, si digo que alguien es buen ciudadano, todo el mundo sabra, por lo tanto, que esta persona es buena en general, pues la ciudad es su sociedad, y si es buena con la primera, por lo tanto, es buena persona con todos. Obedecer a la ciudad es obedecer a los Dioses, y no hay nada mas loable que esto, ya que son ellos los que nos han dado la vida y las virtudes. Son ellos los que nos protejen del mal y nos guian con sus consejos.

De las personas de las que yo hablo, parece que encuentran su goce en atacar absolutamente todas las partes que hacen de nuestra ciudad lo que es. Hablo de los cínicos, un grupo de personas que deciden vivir solo para ellos, sin pensar en toda la demas gente a su alrededor. Se vanaglorian de no seguir las reglas ni las leyes, de no adorar a ningun Dios y ademas, esto lo hacen pasar como sabiduria.

Hay grandes pensadores en nuestra ciudad, gente que ha pasado su vida en el estudio, verdaderos filósofos y sabios en todo el sentido de la palabra, que ahora son puestos en el mismo grupo que estos criminales. Una manzana podrida hecha a perder a todas las demas, y esto es lo que esta pasando. Gente piensa que estas personas son sabias, y ahora nuestras tradiciones son puestas en duda cada día.

Y no solo hablan en contra de los filósofos y nuestras tradiciones. Se burlan de los gobernantes, de los políticos, de los militares, critican la virtud y alaban la holgazaneria y falta de pudor. Satirizan todo lo que pueden, no dejan nada sin la marca de su burla y su desprecio.

Si no es justo lo necesario para vivir, si no es material, lo vilipendian. Les gusta vivir en la suciedad, como animales salvajes. ¿Acaso no esto demuestra, de forma contundente y conclusiva, su total falta de raciocinio?

Ellos tienen una total falta de respeto por todo. Son terroristas, gente que intenta destruir la ciudad debilitando sus fundamentos mas básicos.

Por eso, le pido a la gente aqui presente, a todos los que tengan una conciencia ciudadana, a todos los que amen el bien y la razón sobre todas las demas cosas. Escuchenme, y no hagan caso omiso de mi plegaria. Todo este grupo de hombres son culpable, y espero que sean tratados como tales.”

Defensor

“Si me permiten, yo defendere a los cínicos. No estoy de acuerdo en todo lo que dicen, pero puedo encontrar ciertas verdades, y no soy yo de las personas que callan ante la verdad cuando esta es atacada. Ademas, creo que ningun cínico verdader intentaria crearse una defensa, mas en vez terminaría peor de lo que empezo al hacer un circo de esta actividad de la ciudad.

En ningun momento se llamo sabio o filósofo el cínico, fue la otra gente quien los ha denominado así. Y esto es por la razón de que no se cierran ante los demas. Les disgusta las convencionalidades que siguen ciegamente la gente, pero no decidiran a quien y a quien no deben compartir su pensamiento. Así, me parece, ellos son mas democráticos que muchos otros maestros y sabios, que solo enseñan a los que tienen las monedas para hacerlo.

Ellos no buscan perjudicar. No buscan herir, robar, tener grandes riquezas o  quitarles la libertad a otros. Sus ataques son ataques mentales, creados para hacer que las personas piensen. Ellos quieren que las personas usen su raciocinio. De cierta forma, buscan crear sabios, de una forma en la que todos tengan oportunidad de llegar a cerlo sin tener que visitar el Liceo.

Y como todo buen sabio, actuan conforme pregonan. No encontraran a ningun hipócrita. Si ven a gente que separa a Venus en una ideal y en una vulgar, elogiando a la primera, en un burdel… ¿Que hemos de pensar de ellos? Si alguien elogia la virtud, pero se viste de forma inecesariamente extravagante, sabemos que no se comporta con moderación, y por lo tanto, no es virtuoso. Pero estas personas nos muestran una forma de vida, algo verdaderamente útil, algo que estan la tierra y no en las nubes.

Se ha dicho que su forma de actuar es mala, pero a mi no me parece. Ellos han cuestionado cosas como la prohibicion del del canibalismo y del incesto. Pero es mas un punto que un deseo de perjudicar a los demas. Aceptar todo, solamente porque sí, es igual a ser un esclavo de por vida. No tienes los grilletes en los pies, sino en la mente. La obligación de cuestionarlo todo, y no dejar nada como hecho irremovible, es un verdadero uso del raciocinio. Seguir tradiciones, por mas buenas que la ciudad digan que son, sin saber porque, es mas reprochable que no seguirlas.

Estas personas no intentan destruir la sociedad. Simplemente, han decidido vivir para ellos mismos. Intentan no volverse esclavoss de nada, ni de otras personas, ni de ellos mismos. Y aunque sus actividades con respecto a las necesidades puedan llegar a ser exageradas, me parecen de las personas mas incorrompibles que viven. Si tienen un deseo, lo satisfacen, pero no se vuelven adictos a ellos. Lo satisfacen para calmarlo. Buscan el goce, si, pero un goce controlado.

No apruebo de todas sus acciones, ni siquiera de todas sus ideas. Pero me parece que, para que una ciudad se mejore, necesita personas como esta. Necesita gente que se pare y diga: “Yo no estoy de acuerdo con esto”. Gente que se mantenga en su sitio, y no sea simplemente una parte del rebaño. Si me lo preguntan, estas personas, los cínicos, mezclan perfectamente el humor con la sanitaria, y eso, me parece, le llega a mas gente que la sabiduria escolástica sofocante que se maneja ahora.

Tal vez no sean grandes ciudadanos, pero no son monstruos destructores como nuestro elocuente amigo quiso hacerlos parecer previamente.

Ellos nos hacen pensar sobre todo, en cualquier momento.”

06
May
10

“Procrastinacion, o porque seguramente voy a terminar reprobando Literatura”

Ensayo de Literatura

Siempre sucede. Tengo tarea, y procrastino. No importa de que, el resultado siempre es el mismo. Lo que si parece importar, es que entre más tenga y más importe,  mas cosas estúpidas me pongo a hacer antes de empezarlas. Eso sí, siempre que comienzo una tarea, la termino. Si no entrego muchas tareas, es por mi falta de memoria. Pero me descarrilo. El punto es, que siempre hay algo que me logra entretener.

De hecho, este trabajo no es una excepción. Son las once de la noche, y yo apenas ando en el segundo párrafo. Y además, tengo otras cosas por hacer. Veo las míseras líneas que llevo, y eso crea una reacción en la que aumenta mi parálisis.

¿Porque la gente es así? Pues no puedo hablar por la demás gente, pero puedo hablar por lo que yo se. Siempre he sido flojo, o al menos lo que recuerdo de mi vida es así. Siempre tomo el camino más fácil e intento evitar esfuerzos. Pero si hago lo que debo hacer. Al final, pero lo hago. Bien podría no hacer las cosas por flojera, o realizarlas en abonos. Pero hay algo que me hace dejarlas hasta el último momento. Así que, aunque creo que la flojera es una parte importante en la razón de porque procrastino cosas, no creo que sea la más importante.

Otra opinión es que esto es realizado en una búsqueda de emoción. Como una lata que la agitas, y cuando la abres, sale un proyectil de líquido a grandes velocidades. Es el trabajar bajo presión. Pero tengo varios problemas con esta idea. Primero, me parece una forma de conseguir adrenalina demasiado ñoña. El riesgo de correr un riesgo académico no me parece atractivo en absoluto. Tal vez a alguien si, hay gente demasiado rara en este mundo, pero yo no creo que mi razón se encuentre en este argumento. Otro contra-argumento es que sinceramente, yo no trabajo bien bajo presión. Si algo pueden decir mis últimos chequeos médicos, es que soy pésimo manejando el estrés.

¿Pero entonces, que es lo que me hace dejar todo mi trabajo al final? Han pasado ya dos horas desde que inicie este trabajo, y no estoy ni más cerca de terminarlo, ni más cerca de encontrar una respuesta. Por lo visto, hacer un trabajo sobre la procrastinacion y esperar que yo hiciera una excepción con él y no procrastinara fue demasiado para mí. Esto está llegando a niveles meta-textuales que indican lo cansado que estoy. Intentemos continuar.

No manejo bien el estrés, ya lo he mencionado antes. Así que, intento que las cosas no me importen mucho. Yukkuri Shitteite Ne, tómalo con calma en japonés, es prácticamente mi estilo de vida. Una versión mas extrema del Hakuna Matata de Timón y Pumba, inclinándose mas a la apatía que a los bichos. Si las cosas no te importan, entonces puedes pensar mejor y vivir más tranquilo. Tal vez, este intento de manejar el estrés mediante el evitar darle importancia a las cosas se ha arrastrado lentamente hasta otros ámbitos de mi vida, como el de los trabajos escolares. Esta es la razón que me parece menos alejada de la verdad, aunque todavía no me convence.

La una de la mañana, y todavía tengo que terminar esto y otro trabajo. Mi cabeza comienza a dolerme y mis ojos empiezan a ver borroso. Un vaso de refresco y música a todo volumen, lo único que me separa del sueño y de varios problemas. Cambio la letra de Times New Roman 10 a Arial 12, para darme una sensación falsa de que he trabajado más de lo que de verdad he trabajado.

Como iba diciendo, mi apatía, vulgarmente conocido en ciertos lados como valemadrismo, me parece que es la razón de porque yo dejo las cosas hasta el final. No le doy la importancia que merecen, hasta justo en el último momento, que es cuando me doy cuenta de lo verdaderamente importantes y difíciles que eran. Es como cuando dejas tus verduras en el plato, para comértelas hasta el final, pero cuando llegas a ellas, te das cuenta que es un martirio en tu paladar y no puedes terminarla. O como cuando van a vacunar a tu salón en la escuela, y te formas hasta el final, y justo cuando te toca a ti sientes un vacio en el estomago y una corriente fría recorre tu espalda.

Soy pésimo para calcular al tiro, y más en cosas como esta. Siempre que doy mi valoración, termina en un extremo completamente opuesto. Y esto es creo lo que me sucede. Pienso que no es tan importante tal o cual cosa, así que la pospongo, porque, ¿que más da? Y al final, me maldigo, maldigo a mi tarea, maldigo a los maestros y maldigo a gente que ni siquiera tiene nada que ver.

Pero, esto no es todo. Si esto fuera todo, tan pronto comenzara a realizar mi tarea, seguiría un proceso lineal hasta que la terminara. No es así. Comienzo a escribir, y de repente, cualquier cosa puede hacer que descarrile fuera de control y pase hasta horas sin volver a tocar mi trabajo. Como ahora, que ya son las dos de la mañana.

Y es que no solo es una cosa la que me hace procrastinar. Además de mi flojera natural, además de mi apatía, además de no ver las cosas como son, también tengo una atención dispersa fácilmente entretenible. Entre lo que terminaba de escribir el enunciado anterior y empezar este, twittie, le explique a un amigo por internet que es lo que paso en el ultimo numero de Batman y Robin, me prepare un plato de cereal y busque en youtube unos videos que recordé.

Ahora están en la conclusión de mi trabajo, espero que haya sido entretenido, o al menos soportable, a pesar de todas sus desviaciones y referencias meta-textuales. Me excuso de esto, y les pido perdón. Como diría el gran escritor, Kurt Vonnegut,  “yo solo soy una víctima de una serie de accidentes, como lo somos todos.” Así soy, y aunque no sepa porque, así seguiré siendo. Mejor me acostumbro.